sábado, febrero 25, 2012
"Lo peor de todo no son las horas perdidas"
"... ni el tiempo por detrás y por delante".

Lo peor es que si me dan a escoger entre todo el éxito del mundo y dormir al menos ocho horas al día todos los días de mi vida, escojo dormir.

Y soñar que triunfo, por supuesto.
 
Diche diamandina siendo 2/25/2012 03:13:00 AM | | 3 Fsss
viernes, febrero 10, 2012
Ni tú ni yo ni nadie que conozcamos
¿Sabes por qué Miranda July nos hace lo que nos hace?

Porque es excesiva.

Porque abusa de su talento.

Porque no tiene vergüenza.

Porque cree que ante nosotros puede hacer lo que quiera.

Y puede.

Porque cree que con nosotros puede hacer lo que quiera.

Y lo hace.

Todo. Hasta lo que no debería hacer nadie. Hasta lo que no tiene caso.

Y es hermoso.

Y da coraje.

Y duele.
 
Diche diamandina siendo 2/10/2012 01:33:00 AM | | 0 Fsss
miércoles, febrero 08, 2012
Enough is enough

Lo cuento poco y posiblemente ni sé bien cómo pasó en la realidad, pero sí sé bien cómo pasa en como lo cuento, cuando lo hago, que es muy a veces, poco. Total que había una vez un reportero de nota roja en el periódico, y ese reportero aguantó y aguantó y aguantó y me imagino que se dijo a sí mismo que seguiría aguantando, porque hay que hacer lo que hay que hacer, hasta que llegó su descanso y al día siguiente de eso ya no apareció en la redacción. Ni al que sigue. Ni luego. Entonces se supo que saliendo de su último día aguantando, y seguramente aún con planes de aguantar más, agarró su carro y manejó derecho, camino adelante, por una carretera y otra y otra hasta que vio que no tenía caso aguantar también eso y se internó en una institución mental. Fin. Y principio, pero por lo pronto fin.

Lo cuento poco porque quizá lo había entendido poco. Ahora lo entiendo más y posiblemente lo cuente mucho. También puede ser que no.

Lo que quiero decir es que ni soy reportero ni cubro nota roja pero uno puede acabarse, como él, siendo lo que sea y haciendo lo que se haga, incluso nadie, incluso nada. O especialmente por eso, si debo hablar por experiencia propia. Y yo todavía no me quiero acabar.

Además ni tengo carro y qué pena lanzarme en una carrera para huir del vacío y la nada en camión de tercera clase.

Aguantar para qué. A veces. Esta vez. Aguantar por cuánto y, sobre todo, para qué. Enough is enough.

 
Diche diamandina siendo 2/08/2012 08:02:00 PM | | 2 Fsss
martes, enero 31, 2012
Éstas no son horas ni nosotros personas
Mientras la roomate hurga en el desastre que ella misma causó buscando unos papeles que todavía no encuentra, yo termino mi café y canto mientras la compongo una canción sobre cómo ya vamos casi dos horas tarde a nuestros respectivos trabajos.

"Hay que prometer que cuando tengamos 30 nos volveremos personas reales", me dice.

Me río. Me despido. Me voy.

No puedo prometer eso. No quiero.

Tal vez madurar no es volverse persona, sino aceptarse como personaje, construirse, aprovecharse.

Prometan que nunca se volverán personas. Que nunca me pedirán que yo lo haga.

Nos necesito como personajes.
 
Diche diamandina siendo 1/31/2012 11:37:00 AM | | 1 Fsss
lunes, enero 30, 2012
Cariño, nunca me fui de casa
Hace ocho años tenía 22. Era 2004. Trabajaba en el CUCEA y lo odiaba. Más lo odiaba que trabajaba. Estaba en la escuela. Me divertía mucho pero también quería adelantar el tiempo hasta un lugar de él donde pudiera divertirme sin culpa de estarme divirtiendo en vez de aprender algo.

Vivía en Guadalajara. O no vivía tanto, pero ahí estaba.

Ocho años después tengo casi 30. Es 2012 y dicen que se va a acabar el mundo, pero dicen eso a cada rato. Trabajo en publicidad y lo odio. Más lo odio que trabajo. Hace tiempo que salí de la escuela; hace tiempo que eso permanece en mi vida como un ciclo no cerrado. Ahora me divierto menos que entonces pero me maravillo más. Desde hace ocho años hasta ahora no he encontrado ese lugar o momento en el que no me dé culpa estarme divirtiendo o maravillando en vez de estar aprendiendo o haciendo algo; creo que esto ya no me importa tanto.

A veces no puedo dormir y a veces lloro poquito y a veces quiero morirme porque todo está mal, porque no soy lo que quieren y porque no sé qué es lo que yo quiero ser, pero la verdad, escúchame bien, escúchame y dímelo en todas esas veces que seguro vendrán: este es para mí un momento fantástico.

Vivo, aunque todavía no podría decir que vivo, pero estoy en una ciudad en la que, aun si no sé dónde estoy, nunca me siento perdida.

Me pagan por leer lo que otros escriben y además me pagan por escribir lo que quiera. No puedo vivir de eso pero eso puede ayudarme a sentir que sí vivo, me diga lo que me digan en ese otro campo en el que trabajo y odio, más odio que trabajo.

Veo cosas hermosas todos los días. Leo cosas hermosas. Escucho a la vecina cantar en su regadera junto a la pared pegada a mi cama y eso a veces me hace sospechar que soy pobre pero incluso en esas ocasiones me conmueve y finalmente me da risa; hablo de mi pobreza, también de su canto.

Me gusta mi casa aunque haya quien no la entienda. Me gustan las paredes rojas de afuera. Me gusta que todo sea tan viejo y sin embargo, para mí, tan nuevo. Me gusta que esto haya existido tanto antes que yo y que ahora me permita habitarlo.

Quiero a mi roomate. La quiero como la quería cuando teníamos 15 años y pensábamos qué iba a ser de nuestra vida 15 años después, y resulta que es esto, y resulta, más sorprendentemente que es -casi- lo que esperábamos.

Yo sé que luego no voy a poder dormir y voy a llorar poquito y voy a querer morirme porque todo está mal, porque creo que no sirvo como pensaba que no serviría cuando tenía 15 años; por eso te cuento esto, espero que lo hayas escuchado bien claro.

Todo está bien. Esto es maravilloso. Soy lo que esperaba porque nunca esperé nada. Soy mejor de lo que esperaba porque soy esto, soy algo, y es maravilloso. Todo está bien.

No olvides recordármelo.
 
Diche diamandina siendo 1/30/2012 11:55:00 PM | | 1 Fsss

I shall never forget that silence when I finished the last line