lunes, mayo 16, 2005

Últimos trenes que funcionan en la memoria (Analepsis constante más allá del amor)

Algo muy largo y aburrido sobre la vida de la escribiente. Mejor irse a leer este post tan bonito, breve y verísimo de Niche sobre La mujer que no sabe pensar.

Lo primero que leí, o que se guarda en mi recuerdo como lo primero, fue un cuento de Tolstoi sobre un señor viejito al que lo visitaba Dios. Lo leí muchas veces y siempre lloraba. Era un libro rojo con las orillas de las hojas doradas, que además traía Iván el imbecil y Ana Karenina. Esto último nunca lo he acabado de leer. Siempre que me queda un libro sin terminar le dejo el separador en la parte en que me di por vencida para recriminarme siempre que lo vea que soy una pésima lectora. Después de eso leí La metamorfosis, que a mis 8 años le definí a mi papá cuando preguntó como "algo de un insectote que no se podía voltear patas abajo ¿no?" y después-después todos los libros de Marco A. Almazán. Hasta ahí se acaba mi recuerdo cronológico de lo que he leído.

Cuando era chica y vivía en la casa grande, mi papá tenía la colección completa de los libros de Luis Spota. Eran prohibidos porque estaban en la parte más alta del librero y yo no los podía alcanzar. Creo que no quería que se los maltratara. Ahora están casi todos en mi cuarto, corroídos y manchados de humedad. En el estante de los inalcanzables también estaba Carrie de Stephen King. Nunca lo leí porque se perdió en prestadas en el transcurso de lo que yo crecí para poder tomarlo. En la última fiesta-fashion a la que fui usé un vestido igual al que usa Carrie en la película, cuando va a la graduación y antes de salir se da el siguiente diálogo "-No vas a salir con ese vestido. ¿No ves que todos los hombres podrán ver tus almohadillas? -Se llaman senos, mamá", esa parte me da mucha risa y siempre me asustará cuando aparece la mano endemoniada después del letrero "Carrie White burns in hell".

La primera película de terror que vi fue La niebla, creo que la siguiente fue Chucky. La última fue El aro 2. Yo me quedo con la primera, pero también con quien vi la última.

A la mitad de la prepa conocí a Andrés Calamaro por Te quiero igual. A la mitad de la universidad me dieron una parte del Honestidad brutal. Hace poco compré un disco de Los Rodríguez y hace más poco terminé por regalarlo, con mucha sorpresa de mi limitada capacidad de desprendimiento. Me parece que así es como se da cuenta de los ciclos y de cómo se vuelve al origen.

Yo siempre he sido hija única y nunca pedí un hermanito. Lo que quería era un perro. A los 10 años por fin me compraron uno. Era blanca, chaparrita y de ojos verdes (como la hembra que yo quisiera ser). Un año después se le puso un carro encima y se murió. Todos lloraron mucho. Después me compraron otra igual, se llama Felicidades y aún vive, pero ya no conmigo, o yo no con ella, siempre es difícil definir quién dejó a quién.

Ahora quiero un gato. Cuando le expreso este deseo a mi mamá ella responde: "¿Para qué? Tenemos peces". Nunca he comprendido esa respuesta, ni qué tiene que ver una cosa con la otra. Ha de ser algo que sólo se entiende cuando uno es adulto responsable y yo seguro que no lo soy.

Antes de "tenemos peces", teníamos solamente uno, azul, al que yo sí quería porque cometimos el error de ponerle nombre. Se llamaba Octavio. Una tarde regresé y la pecera de Octavio ya no estaba. Mi mamá confesó: lo maté. La cosa fue que se le olvidó tapar la boca del lavadero mientras limpiaba la pecera y el animalito se le fue por el agujero. Cuando todavía no desaparecía por completo, ella intentó rescatarlo metiendo el dedo por el hoyo. Lo único que consiguió con eso fue empujarlo más por el tubo que lo llevaría no a un lugar mejor, sino solamente al drenaje. Dice que hasta le echó agua para que se fuera más rápido y no se asfixiara quedándose atorado en una parte seca. Así que técnicamente no lo mató, por eso la perdoné. Mucho tiempo después se me ocurrió que hubiera podido aplicar "la de Cortázar" con eso de la pérdida y recuperación del pez, pero ya era demasiado tarde.

Me refastidia que a la gente le guste Cortázar. Yo lo vi primero. Putos.

En general la gente me refastidia siempre. Le tengo miedo. También a los payasos, las mariposas, los elevadores y que un día me lleve un OVNI. Esto último sé que pasará tarde o temprano. Entonces ya no podré postear más y aquí se volverá olvidado y diamantino. Eso no me preocupa mucho, la verdad sólo me asusta pensar que en la atmósfera del lugar a donde me lleven no se pueda respirar agusto. No poder respirar es algo horrible. Por eso fumo compulsivamente, para que rápido se den cuenta que estoy bien echada a perder y ni aguanto nada y me regresen pronto acá, donde es feo pero al menos puedo respirar.

Fuego en el cielo es la película que más miedo me da en la vida. Palinuro de México el libro que siempre me dará la respuesta a mi pregunta. Los pescados mascotas muy estúpidas. Te quiero igual una canción hermosísima, porque sí, te quiero igual. Esto un post largo y aburrido sobre la vida de la escribiente, que por lo menos tuvo la delicadeza de advertir y redireccionar, y una errata más en el intento por dar cuenta de los ciclos y de cómo se vuelve al origen.

Mejor irse a leer este post tan bonito, breve y verísimo de Niche sobre La mujer que no sabe pensar.

13 comentarios:

Andrómeda dijo...

Esto está lleno de errores y yo ya no puedo mantenerme despierta. Apuesta conmigo a que no aguanto más de las 12 pm sin venir a corregirlo. Peligrosas manías. (No me gusssstan los errores evidentes y babosos.)

O ver.

Carajo dijo...

Qué bueno lo q es bueno, se puede leer completo y hasta más de dos veces.
Desde lejos no se ven los errores, menos veo desde cerca y me acuerdo del veo veo mamoneo

Chrontázar dijo...

Sí, soy puto y malo pa' bailar, pero te digo, queridísima Andrómeda, que a Cortázar lo vi yo primero (soy más viejo que vos)y los libros sin leer son todavía un misterio y siempre pasa, ya sea por weba o por mera incomprensión. El tal Tolstoi es dos dos, el wey (pero no pienses que le he leído mucho), y Calamaro no está tan mal, pero prefiero el Post Rock celestial de Sigur Rós o la voz de Lisa Gerrard que es, cómo decirlo?
LA VOZ (y no la de Guadalajara)que regresa del mismísimo infierno para razguñar el pedacito de cielo que nos está vetado, simples mortales... De las mascotas ni hablar, quise a una perrita, pero pos se espichó y qué hacerle?...
Salud por los ciclos...

Malakatonche dijo...

Eso pasa con la gente egoista que no comparte sus cosas con sus hijos: éstas se les pudren entre humedad, polvo y pescadillas comelibros.

En cambio, si se le enseña a quererlas y cuidarlas, duran oda una vida. Desde aqui estoy viendo mi Diccionario Enciclopédico Ilustrado (porque es MIO) y La mafarolada blanca llamada El Tesoro de la Juventud.

Quiero traer la polémica a tu blog, asi que me paro muy derechito, aclaro la voz, miro a lontananza y afirmo:

Cortázar ni es.

Tiiro, tiiro...

Sofía dijo...

A mí tampoco me gusta mucho Cortázar, pero leí el cuento ese del pelo en la cañería y he de aceptar que me cagué de la risa.
Ahora bien, no entiendo el objetivo de remitir a un post diferente cuando el tuyo es tan y tan bonito. Hasta me da más gusto que leer a Cortázar.

Luis Ricardo dijo...

La poética de Flaubert no desacredita la de Balzac, del mismo modo que el descubrimiento del Polo Norte no vuelve caduco el de América. M.K.

Pato Pascual dijo...

Excelentes criticas literarias.
Yo tambien quiero ver a WILLY WONKA!!!!
Ya te tengo en mi lista de links!
Bye

estupendoman dijo...

Ohh, que buena idea esa de remitir de inicio a otro post bonito, breve y verísimo; de ese modo, al comparar, inevitablemente, tu post sale ganando y se aprecia más. Nuevamente has estado grande. Se te lee con gusto.

Lamento irrumpir en la polémica de este modo. Pero creo que mi edad me permite anunciar, que a Cortazar, YO lo vi primero. Aunque ahora descubra con dolor, que nunca fue solo mío.

es mi nombre Berenice dijo...

Y cómo serás que fue justo La Maga melpómene (aunque melpómene es la musa del canto y el drama pero el nombre está re chingón)de la pobre que no sabe pensar.

Entonces ahora sigue un comentario de complicidad y esas cositas:
Mira como son las cosas que por ahí va la cosa. Yo también soy mala lectora, también soy hija única, también tengo un libro que explica todo y también quisiera ser otra.

Y además acabo de escribir un post sobre las malas lectoras, pero te juro que no te había leído. Chale, seré el nuevo caso de plagiadoras de blogs. Si se me culpa, alegaré que el estilo.

A falta de herramientas críticas conciensudas digo: Me encantó.

es mi nombre Berenice dijo...

Será plagio involuntario.
Eso sí.

De antemano pido disculpas.

Me encantó ( y lo repito pa reiterar mi admiración).

Daniel M. dijo...

Híjole a mi me gusta Cortázar y lo digo nomás por lo que dice Sofía. La verdad es que me pasó como a tí con los libros no terminé de leer el post y no es que no me haya gustado, sino simplemente que no pude terminarlo por mero rechazo mental.

YO SOY EL QUE YO SOY dijo...

¡¡¡ Oh si ya quiero que estrenen Charlie!!!! y ya quiero que sea halloween para disfrazarme de ëeeeeeeeeel !!!!!

Anónimo dijo...

Me gust´´o lo que te dijo Luis Ricardo en mayo del 2.005. Es muy cierto.Cony