domingo, noviembre 06, 2005

Medidas desesperadas (que a veces pienso en mí de más)

Consideré como opción llamar a alguien y comprar su atención, ofrecerle dinero a cambio de salir conmigo y escucharme hablar de mí todo el tiempo que durara la "cita", la cual terminaría en cuanto yo así lo quisiera, entonces nos separaríamos y no nos volveríamos a ver. No me parecía (ni me parece aún) un plan indigno. Los psicólogos se prostituyen así todo el tiempo y la gente les aplaude.

Pasé toda la noche buscando desesperadamente en mi agenda mental al interlocutor. Nada. No hay nadie. Las pocas personas que conozco y soporto son mis amigos y con ninguno de ellos podría ser. Lo malo de las amistades sinceras cuando a uno se lo está cargando la jodida es que aún así se tiene que ser equitativo. Todos tenemos problemas gravísimos que representan algo así como el fin de mundo y todos los tenemos al mismo tiempo, entonces hablo-escucho-hablo-escucho (quedando tan entrecortado el propio lamento que ni se puede disfrutar), mutuas palabras de consuelo, ay de ti, ay de mí, mutuas palmaditas en la espalda, pat pat pat y regresar cada quien a su casa con el terrible drama personal igual de contenido que cuando se llegó.

Incluso pensé el sitio ideal para el encuentro. El Chai es demasiado feliz y un Sanborns muy poco serio. Tenía que ser en La estación de Lulio (el perfecto lugar común).

Después de recorrer muchas veces a las cuatro o cinco personas que conozco y soporto, la esperada, primera, última y única opción salió. (Cuando era niña, en la escuela, un duende me escondía el borrador; tenía siempre que repasar muchas veces los objetos que había en mi estuche para encontrarlo: lápiz-pluma-pluma-pluma-sacapuntas, lápiz-pluma-pluma-pluma-sacapuntas, lápiz-pluma-pluma-pluma-sacapuntas-¡borrador! Quizá ahí había estado todo el tiempo, quizá el duende me lo había regresado, no sé, pero aprendí que hay que buscar en el mismo lugar una y otra vez porque siempre todo ahí está.)

Mi primera, última y única opción era perfecta. Nos conocemos de tiempo, así que no había que ponerlo en contexto. Nos importamos poco, así que no había que preocuparse por la reciprocidad. (Esto es un transacción servicio-pago y como tal debe ser tomada.) Y, lo mejor, entiende que la tristeza no es una fiesta y que algunas personas necesitamos un féretro y no palabras de ánimo.

El resto de la noche y hasta que amaneció lo pasé (además de llorando, ahogadamente, con rabia y desesperación como hace mucho no) imaginando el encuentro. Yo hablé y hablé y hablé de mí, me perdí en detalles, fui redundante, estructuré mal la narración, repetí muchas veces que estoy condenadamente triste, que tengo años de cansancio y que ya no me puedo mover de donde estoy. Ni una sola vez hubo consejos, ni una sola vez soluciones, solamente palabras de entrada para que yo pudiera continuar hablando (de mí) cuando me quedaba trabada, sin saber qué más decir, y entonces podía seguir con lo mismo: que estoy bien triste, que estoy cansada, que ya no puedo. Todo el tiempo con lágrimas, a ratos con un llanto histérico, por primera vez frente a alguien un llanto no reprimido de inmediato, un llanto necesario, indispensable, que de nada quiere convencer.

-Estás tan triste. Pobrecita, carajo. Es fácil entender que ya no puedas. Tu drama cotidiano es el más grande del mundo.

(No es cierto, pero uno a veces necesitaría escuchar eso. No es que nadie lo vaya a decir -yo nunca se lo he dicho a nadie-, pero uno a veces necesita desesperadamente escuchar eso y de ahí que yo me lo tenga que inventar.)

Al final ni llevé ni voy a llevar a cabo el plan. Tampoco me siento mucho mejor después de la conversación imaginaria, pero ya no estoy en medio de la pavorosa desesperación, ya sólo estoy triste, ya todo está normal.


-No me dejes sola.
-Estás sola.

Yo lo sé, y lo acepto.


Por lo menos ya me puedo mover.
Me voy, adiós.

Tap tap tap...

19 comentarios:

Sólo Soy Un Ojo dijo...

Pareciera que la depresión es un virus que se contagia en los blogs,…¿ehh dije depresión?.Mmm; Ignórelo. Pero si puede (y sobre todo ahora que puede moverse) hable a la línea de los psíquicos, aseguran que pueden ayudar para encontrar la luz, no se a cual se refieran, pero el intento se hace.
Saludos.

es mi nombre Berenice dijo...

Estás tan triste. Pobrecita, carajo. Es fácil entender que ya no puedas. Tu drama cotidiano es el más grande del mundo.

Espero que ese ya mey haya sido nomás tantito, ¿verdad?

estupendoman dijo...

pobrecita carajo
tap tap tap

conejo dijo...

Yo llegué con todo un arsenal de palabras y frases que acaban con la tristeza, pero nomás de ver ese payaso se me fueron... :(

Martín Santomé dijo...

yo se que no me conoce, pero yo me apunto como almahoda para cuando necesite llorar...

cotabáez dijo...

vea "Tiresia". o al menos lea mi comentario para ver si logro interesarla. puede encontrarla en VideoDiversión de Niños Héroes.

Sofía dijo...

¿Poner cualquier cosa aquí va a ser como un consejo? Cha. Y de todos modos quiero comentar. A mí tampoco me gustan los consejos. Y si nos conociéramos yo me reventaba tus horas de soliloquio desaforado. De verdad.

Gran Fornicador dijo...

Si habla usted como escribe (como escribió este post, etc), yo hasta le pagaba por escucharle. Y soy el más deprimente de los interlocutores, cuando se trata de cosas de esta índole. Y soy psicólogo, pero odio con todas mis fuerzas la psicoterapia y sus derivados (tampoco me agradan los lácteos ni sus derivados), así que le aseguro que no habría nada de eso. Lo que si me agradó fue este post, en grado sumo. Igual sería agradable platicar, sobre todo si hay Chai, aunque sea muy feliz. La tristeza la pone uno.

Love doctor dijo...

I'm not living, i'm just killing time...and true love waits in hunted atics...and true love lives in lollypops and cribs.
Un abrazo. (Necesitas vacaciones en el DF).

Anónimo dijo...

quiero conocerte y escucharte y escucharte y escucharte y con mucha suerte tal vez quieras volver a verme para que te siga escuchando

Oiki dijo...

No te preocupes... tal vez no tenga el ambiente de la estacion de lulio, pero lejos de tener que esperar por mesa los blogs no dan la oportunidad de hablar y hablar (igual si no te gusta un comentario lo desapareces). Y hay muchos blogs asi, si le buscas encuentras quien tenga mas comentarios deprimentes para alimentar la tristeza que en alguans ocasiones es lo unico que nos queda

Andrómeda dijo...

Ya me dio mucha pena propia este post. Es raro que de pronto venga uno aquí a sentirse escuchado, pero gracias a los conocidos, y los poquito conocidos, y los conocidos del msn, y los conocidos nomás de blog, y los anonimos, y este comentario de agradecimientos como si me hubiera ganado un Óscar ya me está dando mucha pena propia también.

De las recomendaciones: sí veré Tiresia (ya estoy por dar con Video Diversión), sí urgen vacaciones en el defe (pero urgen) y no hablaré a la línea de los psíquicos porque ya una vez hablé a los telejuegos y no me gané nada, a-mí-se-me-hace que es un fraude y ya mejor no intentar.

Ya que estoy aquí diré que no me gusta contestar comments porque es como hablarle a la nada, o sea, en un post también, pero es diferente porque no se dirije a nadie y esto sí y qué flojera explicar, además que le estoy hablando a la nada (o así se siente). La cosa es que yo creo que nadie lee este tipo de retroalimentación y menos si es tan largo, confuso y cuasi non sense como el presente (comment, no el ahora) (lo qué?).

Lo bueno que yo tengo el poder de borrar esto si la pena del autocomentario llega a ser grande y lo más bueno que seguro nadie (más que yo) se pone a hurgar en los comments de posts pasados y mejor ya me voy.

Besos. Valgo mil. No cambio. Adiós.

Gran Fornicador dijo...

Pues a mi me este comment me hubiera gustado tanto como el post, si no fuera porque el post es muy bueno. De cualquier manera me gustó mucho el comment, y yo si husmeo en comments anteriores, pero solo en 3 blogs, y este es uno de ellos (dije como 4 veces la palabra "comment").

Andrómeda dijo...

Así que no estaba hablando sola? Así que no eran las voces en mi cabeza? Oh!

Otra vez gracias... y ya no sé qué más decir. (Sele acaba el discurso a uno. Suele pasar.)

Anónimo dijo...

Creo que no os entiendo muy bien,solo quiero que sepais que me encuentro absolutamente sola,abandonada despue de treinta años de convivencia y siento tanto dolor y tanta soledad, por favor¿ me podeis decir alguien algo que pueda entender y que me ayude a tirar? Me siento perdida

Sofía dijo...

yo sigo releyendo este post y me sigo sintiendo tan identificada






y sigo sintiendo que es chafa decir "identificado", pero ps me he sentido así, ni modo.

carlosasecas dijo...

en pleno y abierto plagio al Gabo: "Me alquilo para escuchar".

(el hemíptero lavandose las orejas y cosiéndose el hocico)

"Un-updated" Marko dijo...

Hay días en que nbecesitamos hablar, pero hablar por hablar y quizás es necesario que el receptor sea un desconocido par poder contar lo que tenemos tan adentro que casi nunca dejamos salir. Espero que hoy tengas un poido así, todos necesitamos alguno cerca...

Luis Ricardo dijo...

La verdad que sí es muy bueno, lo del borrador. Aah.