sábado, enero 20, 2007

Las batallas en el desierto interior

Cuando estoy por comenzar a quejarme de que nada es color de rosa, como si alguien escuchara, de pronto la cosa comienza a ponerse color de hormiga.

Adentro todo es juego y apuestas.

Son las tripas contra el corazón.

El cerebro, parco y solemne como ha sido siempre, piensa "pobres, pobres" mientras pela tres cacahuates para tener contento a su mono.

Yo podría enojarme porque se diviertan a mis costillas (y en mis costillas), pero los dejo. Me conmueven de tan inocentes. Todavía piensan que es posible que alguno gane en las batallas del desierto interior.

(Aunque tal vez.- Cerebro y mono)

(Ojalá.- Tripas))

(((¿Alguien da más?.- Corazón)))

6 comentarios:

Clavicordio dijo...

yo doy más.

Lolita dijo...

:) Muy lindo lo que tú escribes, gracias por visitarme... estaremos leyendonos entonces. Beeeso.

lollie

Anónimo dijo...

Pues Andrómeda, la verdad ya me da flojera ponerme anónimo.


Me encanta como escribes (ajá, segurito estás sorprendidísima)..."water under the bridge" dirían...así que voy a seguir visitándote porque a ti nunca se te acaba la inspiración (muero de envidia y no es ni buena ni mala pq no existe, es pura y simple envidia).


Saludos, por cierto, el otro día estuve buscando entre tus archivos, es que me encanta el post aquel donde dices que quieres ser personaje de TV...de verdad que si.

Anónimo dijo...

ah... además de tus posts me encantan las comas y los puntos suspensivos.

Andrómeda dijo...

No sé ni qué decir. Nunca he aprendido a quitarme esa sensación de que todo lo que diga va a estar fuera de lugar. Pero, Ío, gracias. No me preguntes cómo pasa el tiempo. Tu comentario como no anónimo me emociona. Gracias por seguir leyendo. Yo también lo hago, porque más allá de todo quedó siempre esa identificación, ese conmoverse ante cosas de las que ni sé mucho, pero las puedo ver y me puedo conmover, eso quién me lo puede quitar. Por lo demás, aunque ni es tema, lo bueno de lo que pasa es justo que pasa y al final uno puede reír como en última escena de capítulo de los Thundercats. Siempre tuve claro que eres una buena persona, y eso, aunque en estos tiempos ya no parece valer mucho al escucharlo, para mí es lo más halagador que puedo decirle a alguien. Gracias por leer, gracias por decir, gracias, gracias, gracias. (A mí lo que me gusta es dar las gracias.) Gracias también, Lolita, tu blog tiene cosas muy bellas, insisto. Yo quisiera decirle a alguien, como te leí a ti, "Ojalá tu sonrisa sea como una sopa de verduras de 26 pesos, buena y barata", porque es una idea sencilla y hermosa, como un clavicordio, aunque yo crea que es lo que no es. Y eso, un clavicordio, gracias. No necesito más.

Seraphim dijo...

Asi autoalbur a lo pendejo, cuando en realidad queria decir otra cosa: Ya no quiero dar, ahora solo quiero que me den.