sábado, septiembre 15, 2007

Segunda historia / primera parte / antiguedades viejas / todo aquí es novedad

Se me ocurre escribir esto solamente para aquí:

Cuando niña, si el miedo por las noches se volvía insoportable, solía imaginar que estaba aún en el salón de clases, entre todos los niños a los que no les pertenecía, con los que no encajaba, y sin embargo escuchar (imaginar) sus voces, sus risas, saber su presencia me daba tranquilidad.

Quizá nunca ha sido el miedo a los monstruos, quizá siempre la peor amenaza ha sido la soledad.



Pero lo escribí primero en otro lado. Es que yo ya no logro entender. Todo es nuevo. No necesito una historia para contar. Y es que no tengo que aceptar lo malo, porque puedo elegir y esta vez no será I choose not to choose, sabes que te elijo a ti.



Todo tiene la grandeza grave de tu corazón (sí)
pero es demasiado fuerte para alcanzarte a ti (no)
tengo lo que más se parece al amor (es que, vamos, es el amor)
y no sé si realmente es la soledad lo que llevo aquí (no, no lo es)

4 comentarios:

Gilmar Ayala dijo...

Andrómeda, tus letras siempre tienen el detalle para hacer que las frases sencillas se bañen de astucia y sagacidad... tengo lo que más se parece al amor (es que, vamos, es el amor) y no sé si realmente es la soledad lo que llevo aquí (no, no lo es)...

exquisita criatura dijo...

estuve en el hospital y me enfermè mas, eso no es poètico. es patètico.

isis dijo...

En 96.3fm escuché hoy un ensayo perrísimo sobre un siquiatra que investigó casos de narcolepsia, locura genial y etcéteras. Entre ellos había un músico que se llamaba Tony nosequé, que no se consideraba a sí mismo como un melómano, hasta que le cayó un rayo y se hizo compositor (investigaré mejor). Pero bueno, el texto empezaba así:
"Andrómeda"

isis dijo...

Chin, era un neurólogo, no un siquiatra. El músico se llama Tony Chicoria, y se acercó a una cabina de teléfonos durante la tormenta para hablar con su mamá, entonces del teléfono "salió" el rayo y lo golpeó en la cabeza. (¡¡¡!!!)