En estos momentos y gracias a mi conocimiento con calidad de perro pavloviano (renombremos la cobardía, culpemos) no registro más emociones que el espanto babélico, el horror, la mutilación.
Elegante y distinguida solución al todo: elaboración de listas de los montones de cosas que pueden salir mal. Podrán destruírme pero nunca tomarme por sorpresa.
Mjá.


Diche
diamandina siendo 9/08/2008 08:26:00 PM

"Dernier" me suena a postre y desafortunadamente no tiene nada que ver con cosas dulces ni mucho menos. Solo se que yo en Paris haria tantas cosas exepto estresarme o mutilarme, y es que ya ni siquiera esta de moda como lo estuvo en algun momento, se puede decir que se volvio en un acto completamente infantil, asi como los dulces etc.
Asi de cambiante es todo.