Hace unos años había vuelto del trabajo a comer a mi casa. Me acosté en lo que se hacían las 3 de la tarde. Llegó la hora y seguía acostada, medio durmiendo, medio pensando "y si falto a la primera clase, y si también a la segunda, y si sólo voy a la optativa, y si no voy", mientras en la tele se veía el Conejito callado. Cuando estaba decidiéndome a dejar que las cosas pasaran sin mí, una voz desde la televisión me despierta diciendo: "¿No vas a ir a la escuela? ¿Por qué no vas a ir a la escuela? No puedes llegar siempre tarde. ¿Por qué eres tan irresponsable?". Si hubiera sido mi mamá, si hubiera sido el teléfono, si hubiera sido cualquier otra voz, hubiera seguido dormida, pero a la tele se le escucha y eso se sabe. Llegué a la mitad de la primera clase y a alguien le confesé: "vine porque el conejito callado me habló".
La semana pasada estaba en Budapest, después de unos días terribles en Alemania de donde no podía salir porque perdía trenes, encontraba sólo hoteles cerrados, caminaba de madrugada por calles solas y heladas y oscuras y nadie pero nadie me quería hablar si no me conseguía un curso inmediato e intensivo de alemán. Estaba entonces ahí parada en una plaza de reyes y héroes, muy cansanda y muy triste y pensando que todo, cualquier intento por grande o pequeño, como para qué, si al final nunca se deja de ser eso que se es, cuando volteo a un museo detrás de mí donde se leía en una manta grande grande "try again, fail again, fail better" y de pronto, esa cosa pequeñita y efímera: la felicidad. Así que esto es mi vida.
Así que esto es lo que soy. No triunfo pero fracaso en cuantas formas posibles voy conociendo.
Tal es mi victoria.
Ever tried.
Ahora lo sé y me nombro. Soy la gran fracasadora. Y soy la mejor.


Diche
diamandina siendo 11/08/2008 04:10:00 PM

Te reto a un duelo fracasador Ms. Andrómeda. Aunque estoy segura de que las dos perderíamos por lo tanto no tiene caso. jajaja.
Es verdad que todo habla, pero no todos quieren escuchar. Francamente hermoso/apabullante (palabra dominguera) lo que te pasó. Saludos hasta allá.
panda